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PPK debería acentuar su antifujimorismo para captar más votos, según analistas

PERÚ EVENTOS EN VIVO.- POR: DÉBORA DONGO-SORIA
Peruanos por el Kambio no está siendo lo suficientemente enérgico en apelar al ‘antifujimorismo’ como estrategia política para quitarle votos a su rival, según analistas políticos consultados por SEMANAeconómica. Para David Sulmont, jefe del Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica, la campaña de PPK aún no ha sido tan enérgica en señalar las debilidades de su rival política –como la corrupción, los cuestionamientos éticos y la violación a los derechos humanos durante el gobierno de su padre, así como la falta de una mayor renovación política en su partido y la división que genera en la sociedad peruana— y resaltar sus propias ventajas frente a ella —presentarse como demócrata, sin problemas con la justicia y con capacidad de convocatoria.


Los voceros de PPK están siendo “muy diplomáticos” y concediendo muchos espacios en los que podrían ser más confrontacionales, coincide Félix Puémape, investigador del Instituto de Estudios Peruanos (IEP). “La campaña de PPK es un poco fría, sosa; está predominando un mensaje muy técnico. Una mejor manera de dinamizar la campaña es dándole mayor espacio a los voceros que representan el ‘antifujimorismo’, que han vivido en carne propia [las consecuencias del] fujimorismo, y relacionar sus experiencias con lo que estamos viviendo ahora, como las acusaciones de narcotráfico o ver a una candidata que cuelga el teléfono a la prensa [en referencia a la comunicación telefónica que tuvo Keiko Fujimori con los conductores del programa Cuarto Poder el domingo]”, comenta.

Por ejemplo, PPK no ha sabido sacar mejor provecho a la investigación de la DEA contra el secretario general de Fuerza Popular Joaquín Ramírez, que ha puesto al fujimorismo a la defensiva y ha llevado a la renuncia del también congresista. PPK tampoco aprovechó los enfrentamientos entre Keiko y su hermano menor, Kenji. En cambio, durante el debate técnico del domingo pasado, el discurso del equipo fujimorista sí enfatizó algunas diferencias con su contendor, al sostener que las propuestas de Peruanos por el Kambio son de escritorio y los fujimoristas sí han recorrido el país, o que éstas favorecen a las grandes empresas limeñas por sobre las pequeñas empresas.

Poco después de la primera vuelta, un análisis de SEMANAeconómica señaló que el discurso de PPK no debía atacar demasiado al fujimorismo para no perder su capacidad de negociar con un Congreso mayoritariamente fujimorista de ganar la presidencia. Fuerza Popular ha obtenido 73 curules en el Congreso frente a 18 de Peruanos por el Kambio, por lo que Peruanos por el Kambio requeriría del apoyo de Keiko Fujimori para lograr la aprobación de sus proyectos de ley. Sin embargo, la campaña está muy reñida, por lo que acentuar el antifujimorismo permitiría que Pedro Pablo Kuczynski se diferencie de Keiko Fujimori ante los indecisos y resalte sus propias ventajas para así captar más votos, según analistas políticos consultados por SEMANAeconómica. 

Peruanos por el Kambio sí ha tomado algunas medidas en esta línea. La semana pasada presentó sus dos nuevos ‘jales’ a su equipo anticorrupción: el ex fiscal supremo, Avelino Guillén, y la ex jueza superior, Inés Tello, ambos identificados en la lucha contra la corrupción en el régimen de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Guillén sustentó los casos de Barrios Altos y La Cantuta, mientras que Tello integró la sala penal que juzgó y condenó a los integrantes del grupo Colina. El jueves 12, el congresista electo por Peruanos por el Kambio, Carlos Bruce, denunció el cierre de sus dos cuentas de Facebook y acusó a Fuerza Popular y a sus seguidores por el bloqueo. “Si eso hacen en campaña, qué harán si acceden al control de Ejecutivo (…) eso nos hace recordar a los noventa. Es inaceptable”, señaló

Si bien estas medidas buscan recalcar el antifujimorismo, son insuficientes, según los analistas. “Toda elección, sobre todo en segunda vuelta, es una elección que polariza (…) Si no se resaltan los puntos débiles del rival, ¿por qué uno tendría que votar por PPK frente a Keiko Fujimori?”, argumenta David Sulmont. “Si no quedan claras las diferencias de PPK y él no las resalta, no va a ganar”.

Recién el jueves, durante un mitin en San Juan de Lurigancho, PPK marcó distancia del caso Joaquín Ramírez. “No podemos tener un gobierno vinculado a los narcos y la corrupción. Los peruanos necesitamos un gobierno limpio”, dijo. Agregó que su gobierno tendrá una política firme para acabar con los actos de corrupción.

GOBERNANDO EN UN CONGRESO FUJIMORISTA
El dilema de cómo va a gobernar frente a una bancada fujimorista mayoritaria no debería preocupar en esta etapa de la campaña, según Sulmont. “Primero tiene que ganar la elección. El tema de la gobernabilidad se verá cuando gane”, precisa. Además, el analista político considera que la bancada fujimorista no adoptará un rol de oposición tenaz y obstruccionista a las propuestas de PPK, pues coinciden en algunos temas de agenda, y otras agrupaciones podrían tener un rol de oposición más pragmático e ideológico, como el Frente Amplio de Verónika Mendoza.

Si bien Fuerza Popular ha mantenido una unidad relativamente sólida en el Congreso, Puémape agrega que no se puede dar por sentado que la próxima bancada fujimorista mantendrá una unidad monolítica durante los próximos cinco años. El año pasado, el congresista Julio Rosas renunció al fujimorismo debido a que su lideresa manifestó su posición a favor de la unión civil. En el 2010 Renzo Reggiardo y en el 2012 Alejandro Yovera también dieron un paso al costado. Otras bancadas numerosas, como la del Partido Nacionalista, también ha sufrido divisiones. “Los congresistas suelen estar cerca a una candidatura competitiva, que tenga un prospecto de ganar en el futuro. Una segunda derrota pondría a Keiko Fujimori en una situación mucho más débil”, explica. A eso se suman las disputas públicas con su hermano Kenji, que revelan las divisiones dentro del partido.

De darse una división en el fujimorismo, Peruanos por el Kambio podría tener más margen de maniobra para tratar de captar más aliados. “Los que se vayan del bloque [keikista] podrían ser mucho más proclives a negociar, a estar cercanos al gobierno de turno, que siempre tiene recursos para negociar y puestos que distribuir”, opina Puémape. Fuente: www.semanaeconomica.com

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